Publicado: 22 de Enero de 2018

Este sistema de rehabilitación es de los llamados “sin zanja”, es decir sin obras exteriores, y está desarrollado para reparaciones locales en el interior de la tubería sin necesidad de ponerla fuera de servicio.

 Su aplicación más habitual es en redes de saneamiento, pero, en principio, se puede utilizar para todo tipo de redes.

Se parte de una pieza de fibra de vidrio, cortada según el tamaño del manguito a instalar, que se impregna con una resina especial de dos componentes.

La pieza impregnada se envuelve y se sujeta en un packer neumático. El packer con el manguito se mete por el pozo de registro y se desplaza por el interior de la tubería hasta el punto a reparar. El proceso se controla mediante un equipo de inspección por CCTV.

Se infla el packer y la pieza de fibra de vidrio impregnada se presiona contra la pared interior de la tubería. Trascurrido el tiempo de endurecimiento de la resina, el packer se desinfla y se retira, quedando instalado el manguito que cubre y sella la rotura reparada.

La zona rehabilitada de la tubería mejora sus características estáticas y gracias a su pequeño espesor no reduce la capacidad hidráulica de la misma.

 Los materiales utilizados son resistentes a las condiciones habituales del saneamiento y respetan el medioambiente. Se puede trabajar con agua durante la instalación. No es necesario poner la tubería fuera de servicio.

Las aplicaciones del sistema son muy variadas: sellado de juntas abiertas, sellado de grietas, eliminación de filtraciones, reparación de roturas, sellado de raíces, etc.

HOMOLOGACIÓN DEL SISTEMA

Nuestro sistema de Rehabilitación Local de Tuberías con Manguitos de Fibra de Vidrio y Resinas cuenta con la Homologación Europea DIBT no Z-42.3-385 y tiene la garantía de muchos años de trabajo y de un gran número de pruebas de todo tipo que lo avalan, realizadas por diferentes organismos en todo el mundo.

Las pruebas realizadas son de diferentes tipos:

• Pruebas químicas, microbiológicas, toxicológicas y de inocuidad ecológica.

• Pruebas de resistencia a la limpieza por agua a presión.

• Pruebas de resistencia química a ácidos y otros elementos.

• Pruebas de adherencia y de resistencia mecánica a corto y largo plazo (50 años)

Estos resultados, así como las condiciones de seguridad en el trabajo, los podemos garantizar solamente con la utilización de nuestros equipos y productos, y siguiendo las pautas y procedimientos indicados en los manuales correspondientes.